- ¿sabes que iremos al infierno por esto?
- sí, y lo mejor es que ¡iremos juntos!
por aquél entonces él tenía varios nombres. algunos le llamaban el Doctor Ilusión, otros el Doctor Esperanza (aunque nunca le gustó este nombre), y siempre había quien se refería a él como el Doctor Ánimo. en verdad, él simplemente les escuchaba pacientemente y después les daba unas píldoras que les hacían escuchar sus propias palabras más claras. a veces les advertía que más que doctor, él era enfermo, de esos que se contagian fácilmente de los sueños de otros.
Me comentan (gracias Sonia) que Tim Burton prepara su versión particular de Alicia en el País de las Maravillas, que será una delicia visual compuesta por animación 3d, stop motion e imágenes reales.

Por lo que entiendo la foto se trata de concept art nada más, pero es ya en sí misma una maravilla, seguro que toda la Wonderland timburtiana es precisamente una maravilla. ¡Veremos!
¡ten cuidado!, he visto muchos pájaros que aunque ya no está enjaulado las formalidades y la innercia de los enfermos se les han pegado a las alas y les impiden elevarse…
(primero)
… pero recuerda que eres jóven y que habrá días que te despiertes con el espíritu con hambre de derribar muros. así que ten cuidado con los caprichos y asegurate que tus rugidos provienen de bien dentro de tus entrañas.
(tercero)
… así que ruge si tienes que rugir, ¡y que sea bien alto! …
(segundo)
a veces pienso que debería recordar con mesura. tal vez fuera buena idea administrar los recuerdos, traerlos sólo cuando realmente deseo saborearlos tranquila y concienzudamente. sin abusar de ellos, sin malgastarlos. porque cada vez que los saco de la mochila y les echa una ojeada, los modificp, los impregno de actualidad, o de antiactualidad; en definitiva los contagio con elementos a los que el recuerdo era ajeno.
(sobre si rememorar implica modificar el recuerdo)
vuelvo a casa tras mi clase de danza contemporánea, y por el camino me encuentro de nuevo, un año después, dieciséis flores huérfanas bastante marchitas. las recojo y me las llevo al hospital de flores huérfanas, que con estas primeras visitantes abre oficialmente sus puertas esta temporada. transplante, algo de tierra nueva, mucho agua y a dormir. esta mañana ya bostezaban de gusto al despertar en el salón soleado tras una buena noche de descanso.
(tiempos invertidos)
los nuevos paneles informativos que han instalado con la actualizacion de las línea de metro siguen sin funcionar. eso, o yo no sé interpretarlos. lo digo porque hoy me he vuelto a subir al metro equivocado.
dicen que la compañía que ha fabricado la electrónica y la que ha desarrollado el software que lo controla han tenido algunos problemas entre sí. yo me apostaría cualquier cosa a que la culpa no es los chicos de hardware, sino de los programadores de la empresa de software. y tropiezo una vez más en la ya vieja idea de que los programadores son cada día más incapaces, y de que cada avance que se hace en silicio se ve contrarrestado por un nuevo lenguaje o entorno hecho para programadores cada vez más torpes. entonces me doy cuenta de que mis pensamientos suenan como los de aquellos viejos cascarrabias de la vieja escuela, y que si sueno como ellos, será que soy ya uno de ellos…
dirijo la mirada hacia el panel electrónico con la intención de saber cuánto tiempo falta para que llegue el metro que me devuelva a mi puto de partida, pero descubro que el cartel está “hors service”. son ya tres o cuatro meses desde que los encendieron, y aún no hacen lo que deberían… tranquilo cascarrabias, no es el fin del mundo; y recuerda que hoy hace un día espléndido.
es curioso cómo las palabras de aquel antiguo compañero de viaje, aún hoy en día, siguen siendo tan mías
La chiquita me ha prometido que con mis cinco euros al mes ellos pueden salvar África. Quién soy yo para discutírselo. Y después de todo, ella sólo hace lo que le han dicho que haga: ofrecer estas dosis de limpiaconsciencias (comprimidos Solidaridatil, consulte con su voluntariocéutico antes de tomar) que a algunos de escusa para hacer que les alivia los síntomas del fastidio de la pretendida mala consciencia. Posiblemente un paripé de paripés de paripés, porque a estas alturas ya nadie necesita justificarse de nada, ni siquiera a sí mismo, ni dar cuenta de los derroches cotidianos.
En cualquier caso, la chica se ofrece a sostenerme el libro mientras me chuto con el placebo del Solidaridatil. Lo ojea mientras yo lentamente analizo el formulario que recogerá mi firma. Ahora que ya ha acabado su discurso mecánico y sabe que tiene lo que quería, con una voz mucho más natural me pregunta qué carajo son esos textos tan raros del libro que ojea, y yo le cuento un poco el tema; después que de dónde soy, y yo que de tal sitio; y luego que cuánto tiempo llevo aquí, y yo que tantos años; y seguido el a qué te dedicas, y yo que a aquéllo otro. Acabamos la transacción, y nos despedimos. Ya retomado mi camino la chica me dirige la palabra de nuevo para (¡uix se le había olvidado!) agradecerme mis cinco euros al mes con los que van a salvar África. Y en fin, quién soy yo, sobre todo ahora que voy chutado, para discutírselo.
saludo al vendedor del periódico de caridad que se pone en en el portal de mi casa cada mediodía,
bajo la calle y esquivo a la de señora de las limosnas de la entrada a la farmacia,
luego me cambio de acera para no cruzarme con los de la o.n.g. de la esquina que de otro modo me va a asaltar una vez más,
bajo al metro y paso delante del señor de las muchas arrugas y acordeón prestado - éste al menos no agrede,
en el metro me aborda la señora de las moneditas, que ha decidido que su hija está mejor aquí con ella que en el colegio,
al salir del metro los borrachos de siempre nos saludan a los que dejamos el tunel,
después evito pasar frente a la entrada del supermercado donde aguardan los de la encuesta sobre detergentes,
y cuando pienso que ya he superado con éxito todos los peligros del día,
zas!, a la salida del parking, donde hasta ahora nunca había visto yo ningun caza-propinas, me echa el lazo la niña de la cruz roja.
en verdad aún faltan veinte metros para llegar donde ella, pero ya es tarde para escapar; me ha visto, y aunque voy leyendo mi libro, ella ha visto que yo la he visto, y sabe que yo lo sé, y yo sé que ella lo sabe también. no hay escapatoria. le sonrío ya desde aquí lejos y le hago con la cabeza un gesto de “joder me has pillado cabrona”, y ella asiente.
voy de camino hacia el trabajo. estoy pasando por el parking del “cagfug” en hora punta por entre una manada de coches, “fragonetas”, e incluso algún camión que reposta en la gasolinera que todo parking de hypermercado debe tener a su salida. mucho ruido y ese olor característico que te recuerda que el aperetivo está servido, que es hora de ingerir un poco de dióxido y monóxido de carbono, óxido de nitrógeno, dióxido de azufre, plomo, metano y algo de amoniaco. con todo, supongo que las gotas de agua que caen en este momento son de lluvia acidísima, de esa que la leyenda urbana asegura perfora la ropa.
a pesar del frenesí metálico y el humo apestoso que lo inunda todo, no corro, nunca lo hago. camino despacio, de hecho voy distraído, mirando cómo las superficies de los coches reflejan las nubes del cielo, cómo éstas se deforman sobre las curvas de las carrocerías según yo me muevo, y pensando en ecuaciones de Fresnel. hasta que un aroma me devuelve de sopetón a la realidad. proviene de uno de los pocos arbustos que hay distribuidos por el parking, y que acabo de sobrepasar sin darme cuenta. me detengo para observalo, y veo está en plena flor, y que además de regalar su aroma fresco, también exhibe sus hojas verdes recién desplegadas y sus frutos rojos. qué contraste, es como si hubiera descubierto de pronto un oasis en medio de este estruendo de humo y motores, un intruso silencioso y colorido en mundo de decibelios descontrolados y grises plomizos. le miro, y le pregunto ¿qué haces tú aquí, amigo?
sería genial que en el hilo musical del metro conectasen con la Monnaie los días que hay actuación (y aparcasen por un momento el random-pop-disk-of-the-weekend) para poder escuchar el recital en directo, aplausos del público incluídos, y que pudiera así uno participar de alguna manera en lo que allí ocurre mientras viaja en metro.
y escucho los siguiente murmuros:
“quisiera recordarles a todos ustedes que aquello que denominan El Sistema no existe. verán, el comportamiento de los procesos sociales es natural y refleja nada más que las actitudes y comportamientos de los diferentes grupos y naciones. no olviden que conviene aderezar todo con un poco de darwinismo macrosocial, que a veces deriva en egoísmo, efectivamente.
nadie ha implantado Sistema alguno. no existe tal cosa. nunca hubo un grupo de arquitectos que sentados en una mesa confabularon y trazaron una estrategia para dominar el mundo y decidir cómo deben ser las cosas. la idea de una maquinaria expresamente diseñada para controlar, o dominar, o uniformar, o explotar, tanto a los ciudadanos de todo el mundo y a naciones enteras es una ilusión. peor, ¿tal vez sea una excusa? no hay nada a lo que llamar El Sistema, lo que ustedes ven es sólo el resultado de los tomaydacas naturales de un mundo complejo, donde cada uno mueve sus piezas lo mejor que puede para sobrevivir según sus valores. el cómo de la realidad de cada momento es una consecuencia, y no un acuerdo. no me hagan pensar que se contagiaron del síndrome de Estocolmo.
asi que menos fantasmas, menos lloriqueos, menos sentarse en un rincón a gimotear en vez de caminar con energía y valentía. déjense de actitudes infantiles que así el mundo no avanza. no se inventen demonios y mitologías enfermizas para justificar sus desgracias. despierten y contribuyan, ¡yo les digo que eso que llaman El Sistema no existe!”
ay ay ay, cómo tarda el metriri, voy a llegar tarde.
las tarde y 1, a solid is that which has length, breadth, and depth.
mira que ha llegado tarde el jodío. bueno, parriba y a ver si se mete prisita por una vez.
las tarde y 2, an extremity of a solid is a surface.
què raro, la gente hoy la noto diferente que otros días. hm… ¡¡ay!! cuyons los míos que me he confundido de línea. fuera de aquí cagando melodías.
las tarde y 8, parallel planes are those which do not meet.
bueno, ya estoy en tierra firme, no debería de tardar mucho en llegar un nuevo metro para regresar a merode…¿cómorl? ¿qué problemas técnicos ni qué leñes en vinagre? cagüendiógenes.
las tarde y 24, similar cones and cylinders are those in which the axes and the diameters of the bases are proportional.
pff, mira que le ha costado llegar al metrito cojonero. dichosas líneas nuevas y el gili-piiiiiiiii que se las sacó de la manga.
las tarde y 28, a dodecahedron is a solid figure contained by twelve equal, equilateral, and equiangular pentagons.
ale, ya estoy aquí de nuevo, sólo me ha llevado 28 minutos trasladarme del punto de partida al punto de partida y cagarme en toquisqui menos en mí, que es quien se ha despistado. no está mal, menos mal que hoy tenía prisa.
El otro día fue mi cumpleaños. Pues “taitantos”, como decía aquélla. ¿Os dije alguna vez que nunca me gustó el número tres? Pues ya lo sabéis. No es que tenga ningún problema con ello, es simplemente que contestar con un “tengo veintimuchos” mola más que responder con un “treinta y pocos”, no digáis que no… Me llamaréis coqueto tal vez, pero he encontrado una solución a este problema de estética linguística. Voy a adoptar el sistema de numeración del euskera, que es vigesimal como el de tantas lenguas antiguas de europa. Por ejemplo “hirurogeitahemeretzi”, setenta y nueve, significa “tres veces veinte y diez y nueve”. Del mismo modo “hogeitahamar”, treita, se traduciría literalmente como “veintidiez”. Perfecto.
El otro día fue mi cumpleaños. Pues veintidiez. ¿Os dije alguna vez que nunca me gustó que el tiempo pase tan rápido? …
en mi mesilla de noche hay dos libros. reposan uno sobre el otro entrelazados, porque uso las páginas de uno para marcar en qué página del otro dejé de leer, y viceversa. yo sé que se besan cada noche, que cuando apago la luz y me duermo ellos empiezan a intercambiar sus misterios. él es de fantasía, fue firmado en grecia hace algo más de un par de milenios; ella es más realista pero aun así juega también con la imaginación, y fue escrito por un uruguayo apenas hace un rato.
esta mañana me han comentado que ella acaba de quedar huérfana, que el uruguayo se exilió de nuevo, y esta vez para siempre. así que seguiré dejando que mis dos tortolitos se besen cada noche, seguro que él puede reconfortarla.
así que salgo aún sopa a la ventana y miro el espectáculo. la calle está invadida por músicos y sobre todo por comerciantes que han tomado la calle y han instalado sus puestos de ropas, quesos, discos, libros, chocolate y también trastos, chismes y cachivaches varios. la gente pasea apelotonada y a trompicones. desayuno y bajo excitado a unirme a la fiesta multitudinaria del mercadillo.
la charanga ya se ha alejado un poco, menos mal. no sin dificultades me incorporo a la marea de curiosos que arrasan con el toqueteo de artículos como la marabunta, la que inspecciona compulsivamente todo para volver a dejarlo donde estaba. y allí voy yo también a dejarme contagiar, a curiosear con fruicción todo lo que venden en cada puesto, a celebrar aquello que fuere que estamos celebrando hoy. así que leo los títulos de los libros, incluso abro alguno para ver si tiene dibujitos; miro los vestidos, repaso los puestos de trastos y analizo algunos de los aparatos que encuentro, como si nunca hubiera visto un colador o un casca-nueces y fueran artilugios extraterrestres. los inspecciono con interés y pienso que me vendrían muy bien para colar todos los purés que nunca preparo y para partir todas las nueces que jamás he comprado. bueno, eso no importa. en verdad la cuestión es participar en esta fiesta.
en un momento dado, a dos tercios de calle, llego a un puesto de cintas de casette (para los jóvenes, una “cinta de casette” es en esencia una carcasa de plástico con dos agujeros que servía en la prehistoria para grabar y escuchar música y también para pasar el rato rebobinádola con un bolígrafo bic). un hombre mayor con barba blanca las vende; de rock, de samba, de soul, de ópera, de regge. tiene varios cientos. me digo que en esta era digital de eme pe treses dudo que vaya a vender ni siquiera una sóla de las cintas. y aún así, ahí está el señor, alegre y sonriente, mirando los curiosos pasar, feliz. y yo que soy muy lento para estas cosas, me quedo extrañadísimo, hasta que según me alejo de su puesto comprendo de pronto que en verdad el anciano pretende vender tantas cintas de casette como yo comprar coladores de ojalata. lo que a él le interesa en verdad es, como a mí, simplemente participar de algún modo en esta fiesta.
estas aguas de color ámbar son tan espesas que las burbujas de aire tienen que esforzarse por ascender. lo hacen lentamente, tanto que algunas se detienen agotadas, rendidas a medio camino, innertes, desfallecidas y fallecidas. algunas pocas, realmente las menos, consiguen subir hacia la superficie donde la luz es más amarillenta. miro hacia abajo. al fondo algunos de los peces mecánicos se deslizan ágiles en este lugar tan denso, bajo el cinturón cementerio de burbujas. el peso del cielo no afecta a estas criaturas metálicas de ojos rojos.
de pronto siento la presencia de una vibración, que diría lleva ahí desde el principio pero que no he percibido hasta ahora. va creciendo en intensidad y también en nitidez. ahora puedo escucharlo, se ha convertido en un sonido de baja frecuencia. creo que rondará los cincuenta hercios. viene de todos los lados, pero aunque cada vez es más claro no consigo determinar su procedencia. miro los peces de metal, ellos no parecen reaccionar al sonido. las burbujas muertas no se mueven, parece que el sonido no afectase a nada de lo que veo. ahora la intensidad del sonido fluctúa y se vuelve periódico. es un ritmo grave. lo escucho como si estuviera aquí mismo, pero aun así sigo sin poder explicarlo, no veo ningún indicio de su causa en nada de lo que me rodea. pienso que las ondas de baja frecuencia pueden viajar cientos de kilómetros sin apenas atenuarse y tal vez su orígen esté lejos. pero me pregunto por qué los tecnopeces no se habrán alterado; ellos también deberían registrar las oscilaciones. tal vez sólo yo las pueda escuchar por alguna razón extraordinaria. es más, es casi como si el sonido viniera de una dimensión que sólo yo puedo intuir. tal vez…
me despierto. me toma unos segundos incorporarme. miro la puerta del cuarto, que está mal cerrada. en la calle hay una charanga tocando una marcha festiva a todo trapo. lo reconozco por los golpes rítmicos de su percusión (voilà!) y algunos sonidos apagados que me llegan de otros instrumentos. hmmm… hacía varios meses que no soñaba nada; o como me insisten algunas, que no recordaba lo que presuntamente sueño. bueno, me levanto a ver si asomo la jeta por la ventana y veo qué es esto de que el ayuntamiento me haya puesto una banda de músicos particular para despertarme. veamos.
rápido, que alguien invente ya el gilipollímetro o el tontolhabógrafo, quiero ir un poco por ahí a tomar algunas medidas…
+ If a straight line be cut at random, the square on the whole…
- hm, euclides
[levanto la mirada]
- sí…
- no se ve ya apenas gente leyendo libros en la calle
- ah, bueno, no lo sé
- yo soy escritor, ¿sabes?
- ¿en serio?
- sí, mira, llevo aquí mi novela, la llevo a mi editor para que le eche un ojo
[miro su carpeta]
- oh… y.. ¿sobre qué trata?
- es un libro de aventuras, para gente joven… cosas de fantasía, irreales
- ah, qué bien. cuando era chaval yo leía muchos libros de aventuras
- ¿de dónde eres? (por el acento)
- español
- ¿de barcelona?
- no, del país vasco
- ah, e.t.a.
- yep. pero también hay árboles verdes y buena gastronomía
- sí, es una pena que sólo las cosas desagradables sean noticia
- por eso no es bueno ver la tele
[silencio]
- y, ¿por qué lees en inglés?
- pues … no sé. prefiero; la verdad ni se me pasó por la cabeza comprarlo en castellano, no lo sé
- ahá…
- tiene 2300 años. ¿sabes que es el segundo libro más editado de la historia, después de la biblia?
- interesante. entonces seguro que lo podrías haber encontrado en español
- sí, supongo que sí
- entonces hablas español, inglés y algo de francés
- vasco también. pero francés muy muy mal…
- bueno, lo que tienes que hacer es echarte una novia belga. es la mejor forma de aprender una lengua
[pausa]
- sí claro, eso haré
- mira, ya llega el tram (83)
- ah sí. vale, buena suerte con el libro
- gracias!
+ … is equal to the square on the segments and twice the rectangle contained by the segments
qué happens si I escribo one palabra in inglés and una word en spanish
o what pasa if yo write una word en english y one palabra in español?
soy un convencido defensor de la inventiva individual. tal vez por eso, por predicar con el ejemplo, llevo al extremo aquello de crear en vez de absorver. todo a su tiempo, todo a su tiempo, ya leeré, de nuevo, cuando tenga que leer, de nuevo.
soy un convencido defensor de la inventiva individual, como digo. del tener que reencontrar y redecir aquellas cosas que los grandes autores brillantes ya pensaron anteriormente y que dejaron plasmadas en bellas obras. del redescubrimiento individual comedido frente una aceptación y absorción obsesiva de cultura. me explico:
la sociedad avanza en cuanto que todos sus miembros avanzan, no solo unos pocos. hasta que el último de los hombres no da el paso, la sociedad no camina. la responsabilidad de los científicos y el resto de intelectuales y pensadores es tirar del carro, efectivamente, pero yo añado a esto que su deber es, además, después educar y esperar pacientemente a que el resto siga, a que la goma que arrastra la sociedad recoja a todos sus componentes. porque si no educan y esperan, si los que tiran siguen tirando sin preocuparse del resto, entonces la goma puede desgarrarse; y si ésta se rompe, entonces la sociedad se fragmenta en aquéllos que entienden, razonan, sienten, crean y se emocionan, y aquéllos que símplemente creen, tienen fe, siguen y sólo pueden vivir o sobrevivir.
por eso es necesario que como parte de la educación personal el individuo redescubra y reinvente de alguna manera lo que otros ya pensaron, al menos en parte. sí, sin peros ni lamentaciones; es importante que cada uno dé sus propios pasos y se deje después llevar, entonces ya sí, por la goma que a todos mueve (sólo con el todos llamaría a ese movimiento progreso). en otras palabras, sólo en cuanto que cada individuo reinvente la rueda desde lo mas profundo de su inteligencia, se podrá asentir y sobre todo justificar (moralmente) el avance colectivo. soy un convencido defensor de la inventiva individual, como dije.
la fuente ya está en marcha.
al loro con el primer bañista del año,
es un pavo, atraído como una golondrina por el agua
o más probablemente por la necesidad de demostrar que no es un gallina,
pues en su grupo hay varias mozuelas que impresionar.
por los movimientos del ganso diría que el agua debe estar fría,
eso o el tipo es muy patoso, o ambas cosas;
pero da igual, en cualquier caso todo el parque ríe
por el ridículo,
por la payasada,
por la valentía,
por el buen tiempo,
por la fuente,
por el verano
Las matemáticas fueron durante más de tres mil años, ante todo, geometría. Ésto es algo que siempre me ha fascinado, porque significa que los problemas eran planteados y resueltos en términos visuales. Muy diferente de como lo hacemos hoy, que disponemos de una herramienta sistemática y simbólica llamada álgebra, inventada por Diophantus (año 200) y al-Khwa-rizmi (año 800, a quien por cierto debemos el término algoritmo).
Supongo que esto es herencia del renacimiento, cuando en algún momento las matemáticas que se ven y palpan mediante los sentidos, es decir, la geometría, fueron menospreciadas en favor del álgebra que era más abstracta, más elevada y alejada de lo terrenal. No sé si en verdad se trató de una segunda plaga de pitagorismo y platonismo asqueroso como lo acabo de plantear, o símplemente que el álgebra se reveló como una herramienta terriblemente eficaz con reglas y métodos sencillos, capaz de atacar problemas complicados sin el esfuerzo de construir imágenes, de imaginar. Sea como fuere, el resultado es que hoy en día hemos perdido la capacidad de interpretar las relaciones y estructuras de las cantidades en términos de formas, cuerpos y superficies. Somos incapaces de hacerlo incluso para los ejercicios de colegio más sencillos. Pero no nos deprimamos, creo que es normal; los profes nunca nos enseñaron a pintar y dibujar los problemas, sino a transcribirlos en ecuaciones y resolverlos mecánicamente ajenos a toda intuición.
Personalmente, a pesar de que por suerte me las apañé para crear metáforas para muchos de los conceptos enseñados en el cole y la universidad (por lo general en lenguage de formas y ritmos), no deja de sorprenderme lo profundo de las habilidades de los griegos para pensar visualmente. En mi humilde opinión los antiguos matemáticos fueron realmente lejos en el arte de comprender geométricamente. Tanto, que mi mente, cegada por culpa del álgebra simbólica, tiene dificultades para comprender.
Por eso acabo de comprar “Los elementos”, que no es el nombre de un grupo de rock ochentero underground, sino la obra más importante escrita hasta la actualidad en el mundo occidental, por Euclides de Alejandría, padre de la geometría. Si todo va bien mañana lo tendré sobre mi mesa. Estoy ansioso por sumergirme en sus páginas, escritas hace 2300 años, y descubrir cuánto nos estamos perdiendo. Quiero aprender muchas cosas, y desaprender algunas pocas; pero sobre todo dejar de ser miope.
por supuesto tengo muchas más caras, o mejor dicho, facetas, de las que casi nadie conoce,
tal vez, como todos.
no hablo de ellas salvo que me pregunten o venga al caso,
es decir, rara vez.
no es que esconda nada, ni mucho menos,
de hecho amenudo olvido si alguna vez decidí guardarme algún secreto,
y tengo que rebuscar en mi memoria para desmentirlo.
tal vez porque soy así de transparente,
o no sé por qué,
la gente me hace contínuamente confidente de sus secretos.
y yo, como no tengo míos propios, los guardo con celo.
salgo de casa con hambre de vida
bajo la calle con el sol que me da los buenos días
esquivo a los charlatanes pesadísimos que quieren mi firma para su causa perdida
intercambio una sonrisa con una chica que acaba de salir del metro con mil carpetas y libros
me cruzo con un hombre cojo, y pienso qué afortunado soy de estar de una pieza
me dejo contagiar por la energía de cuatro niñas japonesas que ríen, cantan, saltan y corretean por el vagón
miro con envidia una pareja que se agarra de la cintura mientras sube la escalera mecánica
una señora y una mujer, madre e hija, charlan de sus cosas mientras van de compras
de frente, esperando bajo el semáforo, una cuadrilla de estudiantes hablan de sus cosas
paso al lado de una chica que mira distraída al infinito mientras su perro trota por el jardín
abro la puerta de cristal; ya he llegao
egunon significa “buenos días”, o literalmente “día bueno”. De manera parecida, arratsaldeon quiere decir “tarde buena”, gabon “noche buena”, y pibon “tía buena”.
Bueno, tal vez ayer conté una pequeña mentirigilla… no leo la prensa ni escucho la radio ni veo la tele ni sigo los blogs, salvo por una excepción, ésa que confirma la regla. Y es que una o dos veces por semana, si puedo, me conecto a la web del programa de Buenafuente para disfrutar de los monólogos y la sección Bertovisión. El trabajo de los guionistas es impresionante, el gancho de Andreu insustituible y la aportación “fresca y atrevida” de Berto Romero irremplazable.
De hecho, me alegró enterarme de que Berto había conseguido su propia locomotora del humor, y sabiendo que el maquinista “domina todos los resortes del humor” no dudé en conectarme a la web para buscar los videos del Programa de Berto. No sé si por culpa de gente como yo que no cuenta como audiencia y porque las generaciones nuevas son más de ratón que de mando a distancia, o por qué, tan sólo pude disfrutar del programa durante tres semanas. Creo que la locomotora tenía vapor de sobra y que había maquinista para un rato, pero bueno, qué sabré yo de tele si ni la mirp ni la tengo. Alguien “sabrá” por qué han chapado el programa. El caso es que se han cargado una de las pocas cosas por las que me merecía “ver la tele”.
vivo en mi burbuja de red, ésa que me aísla del mundo fraudulento y me permite respirar la realidad verdadera. por entre los agujeros de esta burbuja, que es tan transparente, puedo ver el mundo tal cual es y además mirar con calma y detenimiento las cosas que me interesan. también por entre sus agujeros se cuela a veces algún chisme envenenado de importantísima actualidad mundana, y entonces dejo que mi cuerpo lo asimile rápidamente pues sirve de vacuna contra males mayores.
y cuento esto para justificar, porque tengo la sensación de que uno le exigen que justifique algo así, para justificar como digo que no tengo televisión (diez años sin tele, quién da más?). no es que le tenga alergia; pero sinceramente aunque tuviera un receptor de realidad en alta definición 1080p, no sacaría tiempo para hacerle caso. como digo, ¿para qué quiero tele, radio, periódico o webs de noticias teniendo esta burbuja de red tan tan transparente?
primero fue la primavera, y hoy el verano; he decidido que éste también ha llegado ya para mí. y para celebrarlo, aunque hoy esté seca, me paso por la fuente como antaño para remojar mis pies figuradamente y escuchar imaginariamente cómo brota su agua.
es tarde, y hoy por fin no tengo nada que hacer de urgencia, así que he decidido venir aquí. hace calor, y aunque es bien oscuro, no soy el único que ha acudido esta noche a festejar su buen estado de ánimo. alrededor de la fuente, como en agosto, hay gente sentada por parejas de charleta o en solitario pensativos. tomo un lugar y me uno a la celebración.
todos miramos la fuente vacía, y yo me pregunto a qué esperan para ponerla a funcionar, ¿cómo no han podido darse cuenta de que el verano está ya aquí? sobre la fuente veo las estrellas que brillan fuertemente en un cielo negro como pocas veces. y en el centro, ocupando orgullosa su lugar, la constelación de orión. el gran cazador me recuerda que técnicamente aún estamos en la temporada fría, pues de bien chico aprendí que no es hasta que casiopea reemplaza a orión que las cosas se tornan realmente calurosas. pero me da igual lo que piense este ayuntamiento que no enciende la fuente, ni las estrellas que no se van, ni nadie de nadie. la primavera llegó, estalló en mil colores y sabores dentro de mí, y yo desde ahora vivo ya en un verano fantástico.